Día Mundial sin Tabaco: hoy es un buen día para dejar de fumar

Si necesitas ayuda acude a tu neumólogo y te dará las claves

Hoy, 31 de mayo de 2017, se celebra el Día Mundial sin Tabaco, con el que se pretende concienciar a la población sobre la amenaza que representa el tabaco en la sociedad. Un hábito que provoca la muerte de más de 5 millones de personas al año y que genera otras muchas enfermedades derivadas.

Cada año, miles de personas pretenden dejar de fumar, muchas veces sin éxito debido a la adicción que provoca el cigarrillo. Sin embargo, sabemos que dejar de fumar es posible, te animamos a ello y te damos una serie de consejos que te serán muy útiles:

día mundial sin tabaco

La Organización Mundial de la Salud lleva años pidiendo a los gobiernos medidas firmes y potentes para controlar el consumo de tabaco, como la prohibición de su publicidad o el aumento de los impuestos. Pero a veces ni con eso es posible. Por eso, desde Clínica Fuensanta queremos poner nuestro granito de arena y recordaros que si queréis dejar de fumar, podéis acudir a la consulta de neumología con la Dra. Villa, para establecer un plan de tratamiento para que el proceso sea lo más fácil posible.

Cómo evitar el miedo de los niños al pediatra

El papel de los padres es fundamental para que la visita al pediatra sea menos traumática.

pediatraMuchos niños temen el momento de la visita al pediatra a pesar de que durante los primeros años de vida acuden a su consulta muy a menudo. A partir de los 6 meses aproximadamente, el niño empieza a tomar conciencia de que está con un extraño, que además lo está examinando con herramientas extrañas. Cada niño es un mundo y lo exteriorizará de una forma distinta.

Por supuesto, la forma de actuar del pediatra será muy importante para que el niño se sienta cómodo. Su tono de voz, la forma de tocarle, tranquilizarle,… Pero los padres también pueden ayudar a que la visita al especialista no sea tan traumática. A continuación te damos una serie de consejos que sin duda te resultarán muy útiles:

  • Llévate su juguete preferido. Si empieza a llorar desconsolado, le reconfortará tenerlo a su lado en ese momento.
  • No le tumbes nada más entrar en la consulta. Espera a que se familiarice primero con el entorno.
  • Desnúdale despacio. Y si es posible, háblale mientras lo haces, para que sienta que lo haces como en casa y que coja confianza.
  • Cuando el niño sea más mayor, avísale con tiempo de que vais a ir al médico. De esta forma se irá haciendo a la idea.
  • Nunca pierdas la calma. Por mucho que llore el niño, que el pediatra esté haciéndole muchas pruebas desagradables, tú nunca debes mostrarte intranquilo. Sólo conseguirás que el niño se asuste más aún.
  • Pierde la costumbre de amenazar a tu hijo con ir al médico. Debe entender que el médico es un profesional bueno, que cura a las personas cuando están enfermas. No demonizar esa figura.
  • Si el pediatra pregunta a tu hijo en la consulta, déjale a él que responda.

Clínica Fuensanta inaugura su unidad de pediatría

Ya puedes venir con toda la familia a recibir la mejor atención médica.

hipertensiónDesde hace unas semanas, Clínica Fuensanta ha abierto las puertas de su nueva Unidad de Pediatría, para atender a los más pequeños de la casa. Esta unidad está formada por grandes especialistas en consultas externas, en continua formación. El objetivo: ofrecer el mejor servicio y los mejores tratamientos para niños de hasta 15 años.

En la consulta de pediatría te ofreceremos un servicio y seguimiento personalizado. Además, en el caso de que lo necesites, el pediatra te remitirá a otros especialistas de la misma clínica, como puede ser alergología, nefrología, dermatología,…

Cubrimos las necesidades de los niños desde su nacimiento hasta los 15 años y ofrecemos asistencia tanto a pacientes con seguro médico, como que quieran asistencia privada.

¡Ahora tu pediatra más cerca! En Clínica Fuensanta, tu clínica de confianza.

Consejos para preparar la comida del bebé

El pediatra te indicará el orden en que se deben introducir los alimentos.

comida bebéA partir de los 5-6 meses el bebé empieza a complementar su alimentación con papillas, purés y alimentos sólidos. Hasta este momento, la alimentación de tu hijo no suele dar demasiados quebraderos de cabeza, ya que los biberones o la lactancia materna lo solucionan. Pero ¿y cuándo tenemos que dar el siguiente paso?

Muchas madres y padres se sienten perdidos y consultan a su pediatra sobre la mejor forma de alimentar a su bebé en esta fase. Pues bien, queremos daros algunos consejos para que ya desde pequeños empiecen a comer de forma saludable.

Lo primero que debes saber es que como la comida casera no hay nada… Aunque existe comida para bebé precocinada, si te es posible, prioriza siempre los alimentos naturales que puedas cocinar tú misma. Los potitos pueden sacarte de algún aprieto o resultar útiles en determinadas situaciones, pero recomendamos que no sean la base de la alimentación del bebé.

Sus nuevos platos suelen consistir en papillas de cereales, de fruta, puré de carne y pescado con verdura, legumbres,… El pediatra te irá dando las instrucciones sobre el orden para introducir cada uno de ellos, con el objetivo de descartar intolerancias o alergias alimenticias. Por ejemplo, el primer pescado que se introduce en la dieta del niño es el blanco (antes que el azul).

¿La sal y el aceite son buenos para el bebé?

Normalmente todos estos productos van hervidos y triturados. No se debe poner sal en las comidas, ya que cuando son tan pequeños los bebés no pueden tomar cantidades demasiado altas de sodio (y los alimentos ya lo llevan por sí mismos). Por el contrario, sí puedes añadir media cucharada de aceite de oliva cuando se va a tomar la papilla, ya que estará más suave y ayudará a evitar el estreñimiento.

Mantén una higiene exquisita a la hora de preparar la comida de tu bebé. Lava bien la fruta y verdura, los utensilios con los que cocinas.

Acostumbrar al niño a los nuevos hábitos puede resultar complicado en muchas ocasiones. Cada bebé es distinto y existen muchas fórmulas para hacer que el cambio sea lo más fácil posible. Lo normal es que al principio necesiten que esté bien triturado, sin grumos, para que la textura no les resulte demasiado nueva. Tú misma verás qué es lo que mejor funciona en el caso concreto de tu hijo, pero ten en cuenta que habrá un periodo de adaptación. ¡No desesperes!