En verano, los mayores necesitan beber agua aunque no tengan sed

Con la edad disminuye la sensación de sed, por eso no hay que esperar a sentirlo.

Para cualquier persona es importante ingerir la suficiente cantidad de líquido, sobre todo en verano, para prevenir la deshidratación. Pero más importante es en las personas mayores, que deben beber aun sin tener sed.

Los médicos recomiendan beber entre seis y ocho vasos de líquido al día. Además, se recomienda consumir alimentos que tengan gran contenido de agua, como frutas y verduras, ya que éstas también ayudan a mantener la hidratación adecuada.

Para hacerlo de forma correcta debemos elegir líquidos que sean bajas en azúcar y ricas en sales minerales. La temperatura del líquido debe estar entre 11 y 14 grados y debemos intentar consumir más por la mañana y a media tarde y disminuir la cantidad por la noche, para no aumentar la necesidad de micción.

Por último, es importante beber nada más levantarse uno o dos vasos de agua para facilitar el movimiento intestinal.

Atención a los síntomas de la deshidratación

Debemos mantenernos atentos a los síntomas de deshidratación, como por ejemplo la sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la orina y estreñimiento. En los casos más graves se produce también una pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea y fatiga extrema, entre otros.

Con la edad, disminuye la sensación de sed, por lo que se puede llegar a tener deshidratación casi sin darnos cuenta. De ahí que estas personas deban beber sin llegar a tener sed, porque la idea es que esa sensación no se provoque nunca.

En verano, controla tu diabetes

Con el calor se producen más hipoglucemias y hay que tener cuidado.

diabetes madridDurante la época veraniega, el calor hace que nos resulte más difícil mantener los niveles de glucosa a raya. Y eso se produce porque las altas temperaturas dilatan los vasos sanguíneos, absorbiendo más insulina y provocando hipoglucemias con más frecuencia. De ahí, que los enfermos de diabetes deban extremar las precauciones.

Para evitarlo puedes seguir una serie de consejos que te ayudarán a cuidar tu salud durante estos meses:

– Hay que tener en cuenta los cambios que sufre nuestra vida en verano (de comida, de actividad), y tenerlo en cuenta por si hiciera falta cambiar las pautas de insulina. Para ello, se deben controlar los niveles de glucosa con más frecuencia. Además, no debes olvidarte de medirlo antes de conducir para evitar accidentes.

Bebe suficiente agua y evita bebidas gaseosas y con mucho azúcar. La hidratación es muy importante para no elevar los niveles de glucosa. Si tienes dudas, consulta a tu médico sobre la cantidad recomendada en tu caso concreto.

Cuida los medicamentos y mantenlos alejados del calor. Por ejemplo, la insulina debe estar fresca y no debe darle directamente la luz del sol.

– Cuando salgas de viaje no te olvides de llevar tu medicación y las herramientas para medir los niveles de glucemia. Además, si vas a facturar el equipaje, estos elementos deben viajar contigo en el equipaje de mano. No puedes arriesgarte a que se pierdan. Por otro lado, te recomendamos que lleves siempre el doble de medicación por si acabas en un sitio donde no puedas comprarla

Protégete de la exposición solar directa en las horas centrales del día, usando protección solar y ropa ligera.

No debes olvidarte de practicar un poco de ejercicio, aunque sea caminar. Cuando lo hagas, no elijas lugares donde haga demasiado calor y si lo haces al aire libre, elige las primeras horas de la mañana o las últimas del día.

Lleva siempre contigo algún alimento que contenga azúcar, por si sufres una hipoglucemia. Esto hay que hacerlo siempre y mucho más en verano.

Cuida de no tener heridas en tus pies y nunca camines descalzo porque será más fácil que sufras cortes, ampollas,…

– Si vas a realizar algún viaje largo, no te olvides de intentar planificarlo para que no interfiera en las comidas. Durante esos días intenta llevar el mayor control posible.