El riesgo de cáncer aumenta en mujeres con sobrepeso

También tienen más riesgo de sufrir diabetes tipo 2, presión arterial alta o enfermedades cardiovasculares.

Las personas con obesidad tienen demasiada grasa en el cuerpo, y por eso tienen mayor riesgo de desarrollar problemas de salud como la diabetes tipo 2, presión arterial alta o enfermedades cardiovasculares. Además, se ha descubierto que estas personas también tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer.

Los motivos que pueden llevar a ello son:

  • El aumento de los niveles de insulina.
  • La inflamación crónica de nivel bajo, relacionada con el aumento de muchos casos de cáncer.
  • Cantidades más elevadas de estrógenos, que hacen crecer el riesgo de cánceres como el de mama o endometrio.
  • El número alto de células grasas que producen un crecimiento de las células cancerosas.
  • La pérdida de peso y recuperación de forma repetida también puede ser un factor desencadenante.

Los tipos de cáncer más asociados al sobrepeso son el de mama, el de colon, de útero, riñón, cuello y cabeza, esófago, páncreas, endometrio, próstata, vesícula biliar o tiroides.

Los expertos recomiendan mantener un peso saludable. Para ello, se deben seguir unas normas alimenticias que ayudarán a conseguir el peso deseado (comer fruta, verduras, proteínas magras y grano integral, limitar los alimentos y bebidas con mucho azúcar). Por supuesto, la actividad físicas es muy importante para completar la dieta alimenticia; entre 30 y 60 minutos de ejercicio moderado diario puede ser suficiente.

A veces, los cambios nutricionales y de actividad física no son suficientes, porque el sobrepeso de debe a otros factores como los genéticos, hormonales, ambientales, emocionales,… En este caso, acudir a un nutricionista experto en estos temas, te ayudará a determinar tus necesidades concretas.

Beber muchas bebidas azucaradas, ‘light’ y zumos de fruta aumenta el síndrome metabólico

El síndrome metabólico es uno de los mayores problemas de salud mundial.

bebidas azucaradasTomar más de 5 vasos semanales de bebidas azucaradas, light o zumos de fruta aumenta la posibilidad de sufrir lo que se conoce como el síndrome metabólico.

Este síndrome es un conjunto de factores de riesgo que incluyen el aumento de la obesidad abdominal, hipertensión, aumento de los niveles de triglicéridos, y reducción del conocido como colesterol bueno (HDL). Así, las personas con síndrome metabólico tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir un infarto de miocardio o un derrame cerebral y un riesgo dos veces mayor de morir por alguna de estas causas.

Para determinar si se sufre o no el síndrome metabólico, se mide la circunferencia de la cintura. La grasa que se acumula alrededor de la cintura es la más peligrosa desde el punto de vista del riesgo cardiovascular. En concreto, los hombres no deberían superar los 102 cm, mientras que las mujeres no deberían superar los 88 cm.

No más de 5 vasos semanales

Varios estudios han demostrado que las personas que beben más de esta cantidad (5 vasos) tienen entre un 43 y un 74% más de posibilidades de desarrollar este síndrome. Y existe mucho más riesgo cuando hablamos de bebidas light edulcoradas que en el caso de bebidas azucaradas.

Por otro lado, el consumo habitual de bebidas azucaradas incrementa en un 9% el riesgo de tener hipertensión y niveles bajos de colesterol bueno. Las bebidas light y los zumos naturales aumentan el riesgo de obesidad abdominal.

En el caso del consumo de zumos de frutas naturales y envasados, se ha comprobado que su ingesta excesiva aumenta el riesgo de padecer el síndrome con el tiempo.

Por lo tanto, los expertos en endocrinología recomiendan disminuir su consumo a menos de 5 vasos a la semana. Asimismo, recuerdan la importancia de seguir una alimentación lo más cercana posible a la conocida como Dieta Mediterránea, donde se incluye el consumo de cantidad suficiente de agua y vino tinto con moderación, mientras que las bebidas azucaradas o edulcoradas no están incluidas.

Los pistachos ayudan a reducir el estrés

Los pistachos ayudan a reducir el estrés diario.

Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Pennsylvania (Estados Unidos) ha demostrado que la ingesta de pistachos ayuda a reducir la presión arterial y el estrés diario.

Algunas actividades cotidianas como el trabajo, hablar en público, un proyecto cercano…puede provocar un aumento de la presión arterial. Y desde luego, es imposible evitar ciertas situaciones que pueden estresarnos cada día.

Pues bien, tras el estudio en un grupo de personas tras la ingesta de diferentes cantidades de pistachos, se ha demostrado que una dieta sana, completada con la ingesta de pistachos reduce la presión arterial sistólica, la resistencia vascular periférica y la frecuencia cardiaca en situaciones de estrés agudo. Además, ayuda combatir la depresión, el estrés y la ansiedad. Y por último, mejora la calidad del sueño.

Los pistachos son ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas y además son antioxidantes. Tienen potasio, que regula las funciones corporales básicas como la nerviosa y la muscular. Además, los pistachos son ricos en magnesio, que intervienen en la transmisión neuromuscular y la liberación de energía.

Ante cualquier duda sobre nutición, acude a tu endocrino y te aconsejará la mejor dieta a seguir teniendo en cuenta todas tus patologías y características propias.

Consumo de huevos y salud cardiovascular

Diversos estudios descartan la relación entre su consumo y las enfermedades cardiovasculares

Durante muchos años se creyó que el consumo de huevos podía ser perjudicial para la salud cardiovascular, debido al aporte de colesterol que tiene la yema. Por ello, los nutricionistas y especialistas en alimentación recomendaban restringir el consumo de huevos.

Desde los años 90, y basándose en diversos estudios, se ha producido un cambio de tendencia sobre la ingesta de este alimento. De hecho, se empezó a considerar el gran valor nutricional del huevo.

Asimismo, desde la Asociación Americana del Corazón (AHA), aseguran que el colesterol procedente del consumo de huevos no añade ningún riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Incluso recomiendan tomar un huevo diario en personas totalmente sanas y hasta 4 por semana en personas con otros factores de riesgo.

En lo que todos los especialistas coinciden es el elevado aporte de nutrientes de los huevos. Contienen sales minerales, ácido fólico, vitamina B, proteínas y ácidos grasos monoinsaturados. Todos estos nutrientes podrían incluso ayudar a reducir el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias del corazón.

Aumento de casos de trastorno de conducta alimentaria entre los 6 y 12 años

Estos trastornos puede causar problemas de salud tanto físicos como mentales

Los TCA (trastornos de conducta alimentaria) son enfermedades mentales graves que se caracterizan por un comportamiento irregular relacionado con el consumo de alimentos. Además, lleva asociado una obsesión por el control de peso. Sin duda, es una patología que genera consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona.

Algunos de los trastornos de conducta alimentaria más conocidos son la bulimia y la anorexia nerviosa. Además, podemos encontrar otro tipo de enfermedades como el trastorno por atracón, la ortorexia (obsesión por comer sano) y la vigorexia (obsesión por el ejercicio físico).

Estas enfermedades deben ser tratadas por un equipo médico profesional y un equipo de psicólogos especializados en el tema. Los tratamientos son largos y complejos, ya que normalmente el paciente no es consciente de que tiene un problema. No es capaz de identificar las consecuencias negativas que su forma de actuar tiene sobre su salud. Y al mismo tiempo suelen presentar un rechazo al tratamiento.

Cada vez a una edad más temprana

Diversos estudios han corroborado que están aumentando los casos de trastorno de conducta alimentaria en jóvenes de entre 6 y 12 años. La adolescencia llega actualmente en una edad más temprana que hace años, con lo cual, cada día se diagnostican casos de trastorno de conducta alimentaria más precoces.

Se ven más conductas de riesgo en edades muy tempranas, de 4 o 5 años, donde los especialistas encuentran alteraciones. No significa que ya exista el trastorno, sino que son existen conductas de riesgo que pueden convertirse en un factor determinante para desarrollar esta enfermedad en un futuro.

Las familias, un factor de lo más importante para el tratamiento

El papel de las familias es importantísimo para conseguir la recuperación de estos pacientes y conseguir que colaboren y acepten el tratamiento. Además, detectar el problema a tiempo es fundamental para garantizar el correcto crecimiento del niño y conseguir la efectividad de proceso de mejora.

Por lo tanto, si crees que tu hijo/a puede tener un trastorno de conducta alimentaria no te lo pienses más y acude a un especialista. En la Clínica Fuensanta tenemos los mejores endocrinos especializados en trastornos de conducta alimentaria, que te ofrecerán un servicio discreto y de calidad. Porque para nosotros, lo primero son nuestros pacientes y más aún cuando se trata de los más pequeños.

La flora intestinal alterada puede incrementar tu dieta en 150 kcal.

Otra causa más del incremento de peso

¿Por qué unas personas engordan más que otras comiendo la misma cantidad? Pueden existir muchos factores que determinen el incremento de peso en cada persona. No obstante, ahora añadimos uno más, que muchas veces podría pasar desapercibido.

Se trata de la flora intestinal. Una flora intestinal alterada influye en enfermedades como la obesidad, diabetes mellitus, y otras de tipo inmunológico. En el caso de la obesidad, estas alteraciones de la biodiversidad de nuestro intestino, podrían ser las responsables de que las personas generen hasta 150 kcal. de más en su dieta diaria.

Por otro lado, los problemas en la flora intestinal se producen por el abuso de los antibióticos y el exceso de higiene tras el nacimiento, entre otros. Lo normal es que las bacterias se incorporen a nuestro organismo según vamos creciendo y esa asepsia o higiene hace que no tengamos todas las bacterias que debiéramos. Asimismo, vivimos con menos gente, por lo que compartimos menos bacterias.

Si tienes problemas de tránsito intestinal y crees que tu flora está alterada, acude a tu médico o endocrino, que realizará un estudio de tus hábitos de vida y te ayudará a recuperar el equilibrio bacteriano.