El ejercicio físico moderado reduce el riesgo de artrosis

El sedentarismo daña más el cartílago

Los pacientes que sufren artrosis tienen molestias y dolores habituales, lo que les lleva inconscientemente a mantener una rutina sedentaria. De hecho, se ha constatado que más de la mitad de los pacientes que tienen esta enfermedad no realizan ningún tipo de ejercicio físico en su rutina diaria.

Los traumatólogos y reumatólogos insistimos en que una articulación que no se ejercita tiende a debilitarse. Por eso, recomendamos a los pacientes con artrosis que practiquen algún tipo de actividad física.

Varios estudios han demostrado que el ejercicio físico moderado y regular reduce el riesgo de sufrir artrosis en las articulaciones en mayores de 50 años. Les ayudará a sentirse mejor y reducir las molestias de la enfermedad. Por el contrario, el sobrepeso y el sedentarismo dañan más el cartílago que el ejercicio físico moderado.

Por otro lado, se ha confirmado que la actividad física ayuda a prevenir el avance de la enfermedad en mayor medida que los fármacos.

¿Qué ejercicios debemos realizar para la artrosis?

Los mejores ejercicios para estos pacientes son deportes con poco impacto como pueden ser el aquagym, la natación, el ciclismo, pasear,… También podemos realizar ejercicios de estiramientos, como el yoga o el taichí.

Todos estos ejercicios refuerzan la musculatura que soporta las articulaciones y los tendones.

Evidentemente, el ejercicio físico deben ser completados con el tratamiento médico adecuado que decida el especialista. Y también es recomendable acudir al fisioterapeuta para recibir atención habitual. Además, aconsejamos consultar al traumatólogo antes de empezar una rutina de ejercicios para elegir el más adecuado a nuestras características.