pediatraTener un recién nacido, sobre todo si es tu primera vez, puede ser agobiante y generar muchas dudas en los padres. En el hospital todo es más fácil, pero al llegar a casa puede que te encuentres perdido y te surjan muchas preguntas.

Lo primero que debes hacer es consultar con tu pediatra, que te dará muchos consejos para que puedas acostumbrarte a los cuidados de esa personita que depende totalmente de ti.

Cuidado del cordón umbilical

Durante los primeros días de vida, el cordón umbilical del bebé empieza a secarse y habrá que tener especial cuidado con cómo evoluciona. Hay médicos que recomiendan curarlo con alcohol de 70º, otros sólo con agua y jabón y otros que directamente creen que no es necesario curarlo.

En definitiva, todos los métodos llevan al mismo fin, a que el cordón umbilical se caiga. Sólo debes controlar que no supure o huela mal, ya que en ese caso deberás acudir al pediatra.

¿Debo bañarle todos los días?

Hasta hace unos años se creía que a los bebés había que bañarlos todos los días. Sin embargo, diversos estudios han determinado que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales y puede producir eccemas e irritaciones cutáneas. Por lo tanto, se recomienda como mucho bañarlo cada dos días y en el día en que se le baña, hacer un cambio de pañal con agua y jabón.

El baño se debe hacer a unos 36º y hacerlo en un sitio donde no haga frío. Además debemos secarlo correctamente, sobre todo en los pliegues, para que no surjan infecciones en la piel.

Las cremas del bebé

Al igual que con el baño, hasta hace un tiempo se consideraba necesario aplicar crema al bebé todos los días. En la actualidad se ha comprobado que no es ni bueno ni malo. Es decir, que si la piel del niño está bien, no hace falta poner nada; si la piel está seca se le debe poner algo de crema.

El resto de costumbres higiénicas

Las uñas deben cortarse cuando sea necesario y hacerlo cuando el bebé esté tranquilo. Si los ojos del bebé tienen legañas, algo muy normal cuando son pequeños, se debe limpiar con suero y con una gasa (una pasada por gasa). Si hay cera en los oídos, limpiar la parte de fuera, pero nunca introducir un bastoncillo en el conducto auditivo. Y si hay mocos, utilizar suero fisiológico para que se vaya deshaciendo y lo expulse de forma natural.