CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA

Realmente es una forma de operar dentro del abdomen pero sin abrirlo. Mediante la introducción de unos tubos especiales de un diámetro de entre 5 y 12 milímetros podemos acceder al interior del abdomen con una cámara de televisión y con instrumentos especialmente diseñados para la laparoscopia. De esta manera realizamos cambios en los órganos internos sin necesidad de abrir la piel o el músculo, lo cual minimiza los riesgos. La introducción de una cámara muy fina nos permite ver a través de una pantalla el interior del abdomen, sus órganos y los instrumentos que utilizamos por esta vía.

¿Qué es la cirugía laparoscópica?

La laparoscopia es una técnica quirúrgica que permite operar en el interior del abdomen sin tener que abrirlo. Mediante unas pequeñas incisiones se introducen tubos, con un diámetro de entre 5 y 12 milímetros. Se introduce por una parte luz para iluminar la cavidad mientras se observan las imágenes del interior gracias a una cámara conectada a la misma lente. De esta manera se pueden realizar actuaciones en los órganos internos sin tener la necesidad de abrir la piel. La intervención laparoscópica se realiza mediante el aparato llamado torre laparoscópica. Este método quirúrgico minimiza los riesgos y permite que el dolor post-operatorio y el tiempo de recuperaciones sean mucho menores.

La tecnología está cada vez más presente en el ámbito médico y especialmente en la cirugía. La laparoscopia es un claro ejemplo ya que utiliza tecnología vanguardista que permite que las intervenciones tengan una mayor seguridad, mejor recuperación y cicatrices de menor tamaño.

La cirugía laparoscópica que se puede considerar como “mínimamente invasiva” es una técnica especializada que ha sustituido con éxito la cirugía abierta como tratamiento preferido para ciertas intervenciones. Anteriormente esta técnica e usaba sobre todo en el ámbito ginecológico pero en los últimos 10 años la técnica se ha extendido a otras muchas especialidades.

La laparoscopia como vía de reducción de riesgos

Numerosos estudios han podido demostrar la seguridad de la cirugía laparoscópica, también conocida como “cirugía sin abrir” u “operar con láser”, dado que disminuye los riesgos de la cirugía tradicional abierta. Esto se ve concretamente para las cirugías de la obesidad dado que suelen ser pacientes que debido a su sobrepeso tienen limitadas otras funciones como pueden ser la cardiaca, la respiratoria o la renal por ejemplo por lo que una intervención menos invasiva aporta mucha más seguridad y minimiza el tiempo de recuperación que dadas estas patologías asociadas podía ser muy lento con la cirugía abierta y reduce riesgos de infecciones, trombosis…

Gracias a la Laparoscopia se consigue prácticamente eliminar los riesgos. El uso de la laparoscopia por un cirujano experto permite que el paciente pueda empezar a andar y beber a las 24 horas de la cirugía, incluso para las técnicas más complicadas. Para intervenciones más sencillas como puede ser la banda gástrica, la intervención por laparoscopia permite dar el alta al paciente a las 24 horas de la intervención con muy poco dolor.

 

La tecnología y la formación como elementos imprescindibles

Las intervenciones laparoscópicas asistidas por video han permitido modificar las prácticas quirúrgicas habituales, el cirujano debe demostrar habilidades tridimensionales para operar a través de la imagen bidimensional que aporta el monitor. Asimismo tienen que desarrollar un sentido de coordinación “vista-tacto” únicamente basada en la imagen que da la cámara. Esta formación específica en cirugía laparoscópica se consigue mediante un entrenamiento supervisado a través de la especialidad MIR como la de Cirugía Del Aparato Digestivo complementado por el programa específico en cirugía laparoscópica en el trabajo diario. Los anestesistas también necesitan una formación específica dentro de su especialidad.

 


Recordatorio: esta información tiene como fin proporcionar pautas generales y no dar una opinión médica definitiva. Es importante que consulte a su médico sobre su enfermedad específica y el tratamiento más adecuado.

CLINICA FUENSANTA

c/ Arturo Soria, 17 – 28027 (Madrid)

Atención médica 24 horas

 

Consúltanos: