Incontinencia Urinaria Femenina

Casi un millón de mujeres la sufren en España

La incontinencia urinaria afecta a 1 de cada 4 mujeres y puede presentarse a cualquier edad. De hecho, se estima que casi un millón de mujeres la sufren en España. Aunque no es una enfermedad grave, si puede causar problemas emocionales a la mujer que lo sufre, debido a que afecta a su autoestima.

Algunas mujeres pierden alguna cantidad muy pequeña de vez en cuando, mientras que otras mujeres lo hacen continuamente y en bastante cantidad. Dependiendo de la gravedad del problema, el urólogo determinará desde un tratamiento clásico hasta una intervención quirúgica.

Causas de la incontinencia

Normalmente, la incontinencia urinaria se produce por la debilitación de los músculos del suelo pélvico que mantienen cerrada la uretra. Así, actividades como reírse, toser, levantar peso, correr,… pueden producir pérdidas de orina.

Las principales causas de la incontinencia femenina son el embarazo, el parto, la menopausia, el sobrepeso, infecciones de orina, a causa de algún medicamento. Todas esas causas someten a los músculos del suelo pélvico a presión y transformaciones que hacen que sea más complicado retener la micción.

Síntomas de la incontinencia

  • Pérdida de orina.
  • Necesidad urgente de orinar.
  • Necesidad de orinar de forma más frecuente.
  • Dolor durante la micción.
  • Pérdida de orina durante la fase de sueño.
  • A veces puede aparecer sangre en la orina.

Tipos de incontinencia

Existen diferentes tipos de incontinencia femenina:

  • Incontinencia de esfuerzo: se pierde la orina al realizar algún tipo de esfuerzo como toser, estornudar, reírse, hacer ejercicio,… En este caso, el problema es la debilidad de los músculos del suelo pélvico. Es la más común y puede solucionarse con ejercicios para fortalecer esta musculatura.
  • Incontinencia de urgencia: la orina se pierde antes de llegar al baño, debido a que las ganas de orinar llegan de forma muy urgente. En este caso, la musculatura de la vejiga es demasiada activa y se contrae muy a menudo. Normalmente también aumente al número de micciones al día.
  • Incontinencia mixta: se mezclan los síntomas de las dos anteriores. En este caso, la pérdida de orina es mucho mayor que cuando tenemos sólo los síntomas de una de las incontinencias anteriores.
  • Incontinencia por rebosamiento: son pérdidas constantes de pequeñas cantidades de orina. La causa puede ser que la vejiga no funcione bien o que la uretra esté obstruida. Por ello, la vejiga no se vacía completamente al orinar

Tratamiento para la incontinencia con o sin cirugía

Dependiendo de la causa de la incontinencia, se tratará de una forma u otra. Si la causa es la debilidad muscular, producida por el embarazo, por ejemplo, se puede aconsejar al paciente ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Los ejercicios de Kegel pueden ser muy útiles para conseguir reducir las pérdidas de orina.

Lo mismo ocurre si se produce por sobrepeso. Además, se puede aconsejar al paciente una pérdida de peso concreta para evitar la presión en los músculos de esa zona. En la mayoría de los casos se recomienda reducir la ingesta de líquidos, para reducir las pérdidas.

También existen tratamientos farmacológicos para tratar la incontinencia. Los que hacen estos medicamentos es controlar los espasmos musculares y la contracción involuntaria de la vejiga (que se producen en la incontinencia de urgencia).

En los casos más graves, se realiza una cirugía para acondicionar el esfínter vesical. El proceso consiste en colocar cintas alrededor de la uretra, para ponerlo en el lugar correcto y hacer que sea más estrecho.

Tras la intervención, la paciente tendrá que estar en reposo unas horas en el hospital, pero luego se podrá ir a casa. Se aconseja empezar a caminar lo antes posible para evitar coágulos. Además, el médico podrá recetarle algún tipo de analgésico para controlar el dolor. La recuperación completa puede producirse entre 1 y 4 semanas, dependiendo de cada mujer.

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