Afecta al sueño, la alimentación y el estado de ánimo

Con el cambio de hora llegan los trastornos en nuestros hábitos. Afecta a nuestro sueño, a la alimentación e incluso al estado de ánimo.

Los efectos del cambio horario se producen porque se ve afectado nuestro ritmo circadiano, que está regulado por un sistema hormonal. Este sistema ajusta las principales actividades diarias del individuo como los momentos de dormir y comer. Con el cambio de horario, nuestro ritmo circadiano se desequilibra.

Entre los síntomas producidos por ese desequilibrio se encuentran cambios en el estado de ánimo, desvelos, irritabilidad, falta de concentración y cansancio.

Los efectos pasan en unos días

No hay que preocuparse por estos cambios ya que habitualmente, se reajustan por sí mismos pasados unos días. Aun así, a las personas a las que más afecta es a los niños y ancianos, que precisan de más días para adaptarse al nuevo horario

Para evitarlos o atenuar sus efectos se aconseja mantener los hábitos de vida tal y como estaban antes del cambio de hora. Además, puedes tener en cuenta los siguientes consejos para notar el cambio lo menos posible: no dormir la siesta durante los primeros días, realizar ejercicio moderado todos los días (pero nunca antes de acostarnos porque activará nuestro organismo), evitar tomar bebidas como café o alcohol, o cenar ligero para que nos resulte más fácil conciliar el sueño.