La obesidad infantil se ha visto multiplicada por 10 en los últimos 40 años

Hay más de 120 niños obesos en todo el mundo

nutricionista infantilSegún la Organización Mundial de la Salud (OMS) el número de niños y adolescentes con obesidad se ha multiplicado por 10 en los últimos 40 años. Así, se ha pasado de 5 a 50 millones de niña obesas, y en el caso de los niños, de 6 a 74 millones. En total, se puede hablar de que existen un total de 124 millones de niños y adolescentes obesos y 213 millones con sobrepeso, en todo el mundo.

En Europa, el 19%-49% de los niños y el 18%-43% de las niñas tiene sobrepeso. O lo que es lo mismo entre 12 y 16 millones de personas. Además, la tendencia indica que estas cifras van a ir subiendo.Más concretamente, en España, la obesidad ha aumentado en los últimos 40 años en niños del 3% al 12%, y en niñas del 2% al 8%.

El sobrepeso, uno de los mayores desafíos de la salud del siglo XXI

Manejando estas cifras, podemos decir que estamos ante un auténtico drama, que sufren más unos países que otros. De hecho los especialistas en Nutrición Infantil consideran que la obesidad es uno de los mayores desafíos de la salud del siglo XXI. De ahí que sean tan importantes las políticas de prevención que se desarrollan en los colegios y que debemos inculcarles en casa también. Entre estos buenos hábitos que deben extenderse entre los más pequeños, encontramos: consumir un desayuno saludable, comer más fruta y verdura y evitar el sedentarismo.

El principal objetivo, prevenir la futura aparición de problemas como la diabetes o enfermedades cardiovasculares o llevar incluso a una muerte prematura. Y es que el aumento excesivo de peso durante los primeros años de vida, está asociado a estas patologías.

Si sospechas que tu hijo puede sufrir obesidad infantil, consulta inmediatamente al nutricionista o al pediatra. Él te dirá si efectivamente debes preocuparte por su peso, estudiará las variables de su caso concreto y determinará las pautas a seguir. ¡Por que prevenir es curar!

10 cosas que debemos hacer para proteger a los niños del calor

Para evitar que enfermen a causa de las altas temperaturas

El calor extremo afecta a todo el mundo, pero mucho más a los niños, que son más sensibles a las altas temperaturas. Por eso, todas las precauciones son pocas para protegerles y evitar que enfermen por esa causa. El calor puede producir deshidratación, agotamiento, calambres, insolación, desmayos, dolores de cabeza, náuseas, dolores musculares,… A continuación enumeramos algunos consejos que nuestro pediatra nos da, para proteger a los más pequeños:

  1. Mantenerse hidratado. Anima a tus hijos a beber con regularidad, incluso sin tener sed. Y para los bebés que no pueden beber agua (hasta los 6 meses), se les debe dar más cantidad de leche, para que no se deshidraten.
  2. Intenta buscar lugares con aire acondicionado. Es la única forma de encontrar temperaturas en las que el niño se encontrará a gusto. Sin embargo, eso no quiere decir que tenga que hacer frío, porque tampoco es bueno para su salud. Evita que el aire les de directamente.
  3. Vístelos con ropa ligera. Ponerles gorra para protegerles del sol.
  4. Descansar más tiempo. Con el calor, el niño se sentirá más cansado, por lo que es normal que necesite más horas para dormir y descansar.
  5. Si el niño está muy caliente, dele un baño de agua fría o rocíele con un aerosol. Será una buena forma de mantenerse fresco.
  6. Si vas a salir al exterior, no olvides aplicar protector solar, con un índice de los más altos. La piel de los niños es muy sensible y no podemos arriesgarnos a que se quemen.
  7. Elige un colchón, protector y sábanas transpirables, que facilite sus horas de sueño.
  8. Evitar salir a la calle durante las horas de más calor. Sin embargo, si en tu casa hace mucho calor y se superan los 35 grados, te aconsejamos que busques algún lugar donde haya aire acondicionado.
  9. Nunca cubras con una manta el coche de tu bebé, porque impedirá que pase el aire.

No dejar bajo ningún concepto a un niño o bebé en un vehículo apagado sin aire acondicionado. Las altas temperaturas que alcanzará el coche pueden tener desenlaces fatales.

10 cosas que debemos hacer para proteger a los niños del calor

Para evitar que enfermen a causa de las altas temperaturas

pediatra calorEl calor extremo afecta a todo el mundo, pero mucho más a los niños, que son más sensibles a las altas temperaturas. Por eso, todas las precauciones son pocas para protegerles y evitar que enfermen por esa causa. El calor puede producir deshidratación, agotamiento, calambres, insolación, desmayos, dolores de cabeza, náuseas, dolores musculares,… A continuación enumeramos algunos consejos que nuestro pediatra nos da, para proteger a los más pequeños:

  1. Mantenerse hidratado. Anima a tus hijos a beber con regularidad, incluso sin tener sed. Y para los bebés que no pueden beber agua (hasta los 6 meses), se les debe dar más cantidad de leche, para que no se deshidraten.
  2. Intenta buscar lugares con aire acondicionado. Es la única forma de encontrar temperaturas en las que el niño se encontrará a gusto. Sin embargo, eso no quiere decir que tenga que hacer frío, porque tampoco es bueno para su salud. Evita que el aire les de directamente.
  3. Vístelos con ropa ligera. Ponerles gorra para protegerles del sol.
  4. Descansar más tiempo. Con el calor, el niño se sentirá más cansado, por lo que es normal que necesite más horas para dormir y descansar.
  5. Si el niño está muy caliente, dele un baño de agua fría o rocíele con un aerosol. Será una buena forma de mantenerse fresco.
  6. Si vas a salir al exterior, no olvides aplicar protector solar, con un índice de los más altos. La piel de los niños es muy sensible y no podemos arriesgarnos a que se quemen.
  7. Elige un colchón, protector y sábanas transpirables, que facilite sus horas de sueño.
  8. Evitar salir a la calle durante las horas de más calor. Sin embargo, si en tu casa hace mucho calor y se superan los 35 grados, te aconsejamos que busques algún lugar donde haya aire acondicionado.
  9. Nunca cubras con una manta el coche de tu bebé, porque impedirá que pase el aire.
  10. No dejar bajo ningún concepto a un niño o bebé en un vehículo apagado sin aire acondicionado. Las altas temperaturas que alcanzará el coche pueden tener desenlaces fatales.

Cómo evitar el miedo de los niños al pediatra

El papel de los padres es fundamental para que la visita al pediatra sea menos traumática.

pediatraMuchos niños temen el momento de la visita al pediatra a pesar de que durante los primeros años de vida acuden a su consulta muy a menudo. A partir de los 6 meses aproximadamente, el niño empieza a tomar conciencia de que está con un extraño, que además lo está examinando con herramientas extrañas. Cada niño es un mundo y lo exteriorizará de una forma distinta.

Por supuesto, la forma de actuar del pediatra será muy importante para que el niño se sienta cómodo. Su tono de voz, la forma de tocarle, tranquilizarle,… Pero los padres también pueden ayudar a que la visita al especialista no sea tan traumática. A continuación te damos una serie de consejos que sin duda te resultarán muy útiles:

  • Llévate su juguete preferido. Si empieza a llorar desconsolado, le reconfortará tenerlo a su lado en ese momento.
  • No le tumbes nada más entrar en la consulta. Espera a que se familiarice primero con el entorno.
  • Desnúdale despacio. Y si es posible, háblale mientras lo haces, para que sienta que lo haces como en casa y que coja confianza.
  • Cuando el niño sea más mayor, avísale con tiempo de que vais a ir al médico. De esta forma se irá haciendo a la idea.
  • Nunca pierdas la calma. Por mucho que llore el niño, que el pediatra esté haciéndole muchas pruebas desagradables, tú nunca debes mostrarte intranquilo. Sólo conseguirás que el niño se asuste más aún.
  • Pierde la costumbre de amenazar a tu hijo con ir al médico. Debe entender que el médico es un profesional bueno, que cura a las personas cuando están enfermas. No demonizar esa figura.
  • Si el pediatra pregunta a tu hijo en la consulta, déjale a él que responda.