Cómo evitar el miedo de los niños al pediatra

El papel de los padres es fundamental para que la visita al pediatra sea menos traumática.

pediatraMuchos niños temen el momento de la visita al pediatra a pesar de que durante los primeros años de vida acuden a su consulta muy a menudo. A partir de los 6 meses aproximadamente, el niño empieza a tomar conciencia de que está con un extraño, que además lo está examinando con herramientas extrañas. Cada niño es un mundo y lo exteriorizará de una forma distinta.

Por supuesto, la forma de actuar del pediatra será muy importante para que el niño se sienta cómodo. Su tono de voz, la forma de tocarle, tranquilizarle,… Pero los padres también pueden ayudar a que la visita al especialista no sea tan traumática. A continuación te damos una serie de consejos que sin duda te resultarán muy útiles:

  • Llévate su juguete preferido. Si empieza a llorar desconsolado, le reconfortará tenerlo a su lado en ese momento.
  • No le tumbes nada más entrar en la consulta. Espera a que se familiarice primero con el entorno.
  • Desnúdale despacio. Y si es posible, háblale mientras lo haces, para que sienta que lo haces como en casa y que coja confianza.
  • Cuando el niño sea más mayor, avísale con tiempo de que vais a ir al médico. De esta forma se irá haciendo a la idea.
  • Nunca pierdas la calma. Por mucho que llore el niño, que el pediatra esté haciéndole muchas pruebas desagradables, tú nunca debes mostrarte intranquilo. Sólo conseguirás que el niño se asuste más aún.
  • Pierde la costumbre de amenazar a tu hijo con ir al médico. Debe entender que el médico es un profesional bueno, que cura a las personas cuando están enfermas. No demonizar esa figura.
  • Si el pediatra pregunta a tu hijo en la consulta, déjale a él que responda.

Clínica Fuensanta inaugura su unidad de pediatría

Ya puedes venir con toda la familia a recibir la mejor atención médica.

hipertensiónDesde hace unas semanas, Clínica Fuensanta ha abierto las puertas de su nueva Unidad de Pediatría, para atender a los más pequeños de la casa. Esta unidad está formada por grandes especialistas en consultas externas, en continua formación. El objetivo: ofrecer el mejor servicio y los mejores tratamientos para niños de hasta 15 años.

En la consulta de pediatría te ofreceremos un servicio y seguimiento personalizado. Además, en el caso de que lo necesites, el pediatra te remitirá a otros especialistas de la misma clínica, como puede ser alergología, nefrología, dermatología,…

Cubrimos las necesidades de los niños desde su nacimiento hasta los 15 años y ofrecemos asistencia tanto a pacientes con seguro médico, como que quieran asistencia privada.

¡Ahora tu pediatra más cerca! En Clínica Fuensanta, tu clínica de confianza.

Consejos para preparar la comida del bebé

El pediatra te indicará el orden en que se deben introducir los alimentos.

comida bebéA partir de los 5-6 meses el bebé empieza a complementar su alimentación con papillas, purés y alimentos sólidos. Hasta este momento, la alimentación de tu hijo no suele dar demasiados quebraderos de cabeza, ya que los biberones o la lactancia materna lo solucionan. Pero ¿y cuándo tenemos que dar el siguiente paso?

Muchas madres y padres se sienten perdidos y consultan a su pediatra sobre la mejor forma de alimentar a su bebé en esta fase. Pues bien, queremos daros algunos consejos para que ya desde pequeños empiecen a comer de forma saludable.

Lo primero que debes saber es que como la comida casera no hay nada… Aunque existe comida para bebé precocinada, si te es posible, prioriza siempre los alimentos naturales que puedas cocinar tú misma. Los potitos pueden sacarte de algún aprieto o resultar útiles en determinadas situaciones, pero recomendamos que no sean la base de la alimentación del bebé.

Sus nuevos platos suelen consistir en papillas de cereales, de fruta, puré de carne y pescado con verdura, legumbres,… El pediatra te irá dando las instrucciones sobre el orden para introducir cada uno de ellos, con el objetivo de descartar intolerancias o alergias alimenticias. Por ejemplo, el primer pescado que se introduce en la dieta del niño es el blanco (antes que el azul).

¿La sal y el aceite son buenos para el bebé?

Normalmente todos estos productos van hervidos y triturados. No se debe poner sal en las comidas, ya que cuando son tan pequeños los bebés no pueden tomar cantidades demasiado altas de sodio (y los alimentos ya lo llevan por sí mismos). Por el contrario, sí puedes añadir media cucharada de aceite de oliva cuando se va a tomar la papilla, ya que estará más suave y ayudará a evitar el estreñimiento.

Mantén una higiene exquisita a la hora de preparar la comida de tu bebé. Lava bien la fruta y verdura, los utensilios con los que cocinas.

Acostumbrar al niño a los nuevos hábitos puede resultar complicado en muchas ocasiones. Cada bebé es distinto y existen muchas fórmulas para hacer que el cambio sea lo más fácil posible. Lo normal es que al principio necesiten que esté bien triturado, sin grumos, para que la textura no les resulte demasiado nueva. Tú misma verás qué es lo que mejor funciona en el caso concreto de tu hijo, pero ten en cuenta que habrá un periodo de adaptación. ¡No desesperes!

Consejos del pediatra para tu recién nacido

pediatraTener un recién nacido, sobre todo si es tu primera vez, puede ser agobiante y generar muchas dudas en los padres. En el hospital todo es más fácil, pero al llegar a casa puede que te encuentres perdido y te surjan muchas preguntas.

Lo primero que debes hacer es consultar con tu pediatra, que te dará muchos consejos para que puedas acostumbrarte a los cuidados de esa personita que depende totalmente de ti.

Cuidado del cordón umbilical

Durante los primeros días de vida, el cordón umbilical del bebé empieza a secarse y habrá que tener especial cuidado con cómo evoluciona. Hay médicos que recomiendan curarlo con alcohol de 70º, otros sólo con agua y jabón y otros que directamente creen que no es necesario curarlo.

En definitiva, todos los métodos llevan al mismo fin, a que el cordón umbilical se caiga. Sólo debes controlar que no supure o huela mal, ya que en ese caso deberás acudir al pediatra.

¿Debo bañarle todos los días?

Hasta hace unos años se creía que a los bebés había que bañarlos todos los días. Sin embargo, diversos estudios han determinado que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales y puede producir eccemas e irritaciones cutáneas. Por lo tanto, se recomienda como mucho bañarlo cada dos días y en el día en que se le baña, hacer un cambio de pañal con agua y jabón.

El baño se debe hacer a unos 36º y hacerlo en un sitio donde no haga frío. Además debemos secarlo correctamente, sobre todo en los pliegues, para que no surjan infecciones en la piel.

Las cremas del bebé

Al igual que con el baño, hasta hace un tiempo se consideraba necesario aplicar crema al bebé todos los días. En la actualidad se ha comprobado que no es ni bueno ni malo. Es decir, que si la piel del niño está bien, no hace falta poner nada; si la piel está seca se le debe poner algo de crema.

El resto de costumbres higiénicas

Las uñas deben cortarse cuando sea necesario y hacerlo cuando el bebé esté tranquilo. Si los ojos del bebé tienen legañas, algo muy normal cuando son pequeños, se debe limpiar con suero y con una gasa (una pasada por gasa). Si hay cera en los oídos, limpiar la parte de fuera, pero nunca introducir un bastoncillo en el conducto auditivo. Y si hay mocos, utilizar suero fisiológico para que se vaya deshaciendo y lo expulse de forma natural.

En otoño se multiplican las crisis de asma en niños

La bajada de temperatura y la humedad lo potencian

El otoño es la peor época del año para los niños asmáticos debido a dos factores: la bajada de temperaturas y la humedad. De hecho, en esta época del año se multiplican las consultas médicas sobre esta enfermedad.

Los desencadenantes más frecuentes del asma infantil son las infecciones víricas y las alergias. También influyen otros como el tabaco, el ejercicio intenso, el aire frío, la contaminación o los ambientes cargados, los factores emocionales y los cambios climáticos.

También se ha encontrado relación entre el asma y la asistencia a guarderías, la dieta de la madre durante el embarazo o el consumo de tabaco durante el mismo.

Algunos de los síntomas de esta enfermedad pueden ser confundidos con un catarro, por lo que ante la duda, lo mejor es acudir a un pediatra o alergólogo para que lo descarte. Lo normal es acudir primero al pediatra, que decidirá la derivación o no a la especialidad de alergología para realizar las pertinentes pruebas.

Diferencias entre asma y resfriado

Los síntomas del resfriado o catarro son hinchazón de ojos, congestión nasal, estornudos, dolor de cabeza, malestar general o fiebre. Casi todos estos síntomas coinciden con los de una alergia o asma. Sin embargo, los síntomas del catarro suelen tener corta duración. Por el contrario, si es una alergia o asma, se extenderán mucho más en el tiempo.

La fiebre es síntoma de que lo que tenemos en un catarro y también el aspecto de la mucosidad; en el catarro va variando, mientras que en el asma siempre tiene un aspecto acuoso.