Beber muchas bebidas azucaradas, ‘light’ y zumos de fruta aumenta el síndrome metabólico

El síndrome metabólico es uno de los mayores problemas de salud mundial.

bebidas azucaradasTomar más de 5 vasos semanales de bebidas azucaradas, light o zumos de fruta aumenta la posibilidad de sufrir lo que se conoce como el síndrome metabólico.

Este síndrome es un conjunto de factores de riesgo que incluyen el aumento de la obesidad abdominal, hipertensión, aumento de los niveles de triglicéridos, y reducción del conocido como colesterol bueno (HDL). Así, las personas con síndrome metabólico tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir un infarto de miocardio o un derrame cerebral y un riesgo dos veces mayor de morir por alguna de estas causas.

Para determinar si se sufre o no el síndrome metabólico, se mide la circunferencia de la cintura. La grasa que se acumula alrededor de la cintura es la más peligrosa desde el punto de vista del riesgo cardiovascular. En concreto, los hombres no deberían superar los 102 cm, mientras que las mujeres no deberían superar los 88 cm.

No más de 5 vasos semanales

Varios estudios han demostrado que las personas que beben más de esta cantidad (5 vasos) tienen entre un 43 y un 74% más de posibilidades de desarrollar este síndrome. Y existe mucho más riesgo cuando hablamos de bebidas light edulcoradas que en el caso de bebidas azucaradas.

Por otro lado, el consumo habitual de bebidas azucaradas incrementa en un 9% el riesgo de tener hipertensión y niveles bajos de colesterol bueno. Las bebidas light y los zumos naturales aumentan el riesgo de obesidad abdominal.

En el caso del consumo de zumos de frutas naturales y envasados, se ha comprobado que su ingesta excesiva aumenta el riesgo de padecer el síndrome con el tiempo.

Por lo tanto, los expertos en endocrinología recomiendan disminuir su consumo a menos de 5 vasos a la semana. Asimismo, recuerdan la importancia de seguir una alimentación lo más cercana posible a la conocida como Dieta Mediterránea, donde se incluye el consumo de cantidad suficiente de agua y vino tinto con moderación, mientras que las bebidas azucaradas o edulcoradas no están incluidas.

Niños y ancianos: los más vulnerables al cambio de hora

Afecta al sueño, la alimentación y el estado de ánimo

Con el cambio de hora llegan los trastornos en nuestros hábitos. Afecta a nuestro sueño, a la alimentación e incluso al estado de ánimo.

Los efectos del cambio horario se producen porque se ve afectado nuestro ritmo circadiano, que está regulado por un sistema hormonal. Este sistema ajusta las principales actividades diarias del individuo como los momentos de dormir y comer. Con el cambio de horario, nuestro ritmo circadiano se desequilibra.

Entre los síntomas producidos por ese desequilibrio se encuentran cambios en el estado de ánimo, desvelos, irritabilidad, falta de concentración y cansancio.

Los efectos pasan en unos días

No hay que preocuparse por estos cambios ya que habitualmente, se reajustan por sí mismos pasados unos días. Aun así, a las personas a las que más afecta es a los niños y ancianos, que precisan de más días para adaptarse al nuevo horario

Para evitarlos o atenuar sus efectos se aconseja mantener los hábitos de vida tal y como estaban antes del cambio de hora. Además, puedes tener en cuenta los siguientes consejos para notar el cambio lo menos posible: no dormir la siesta durante los primeros días, realizar ejercicio moderado todos los días (pero nunca antes de acostarnos porque activará nuestro organismo), evitar tomar bebidas como café o alcohol, o cenar ligero para que nos resulte más fácil conciliar el sueño.

El 22% de los pacientes con psoriasis sufre de forma grave la enfermedad

Una buena parte de los que sufren psoriasis no están diagnosticados

La psoriasis afecta de forma grave o muy grave a un 22% de la población española. Además, el 14% de los que la padecen no reciben tratamiento, según datos arrojados por la Encuesta IMPAS, en la que han participado un total de 1.209 pacientes.

Los afectados ven afectada su calidad de vida, por lo que es muy importante el diagnóstico precoz de los pacientes. La vicepresidenta de Acción Psoriasis, Montserrat Ginés, considera que hay que “buscar soluciones para mejorar la salud e incrementar la calidad de vida de estas personas, ya que como demuestra el estudio se ve afectada de forma grave”. En esa línea, se ha incidido también en la necesidad de cambiar los hábitos de vida del paciente y ofrecer un tratamiento integral y personalizado desde los centros médicos.

Otra de las principales conclusiones es que 85% de los participantes en la encuesta tiene alguna enfermedad asociada a la psoriasis y la mayor parte de ellas han aparecido después del diagnóstico de la misma. Algunas de estas enfermedades son la diabetes (56%), enfermedad hepática (67%), hipertensión (59%) y problemas cardiovasculares (56%). Además se ha relacionado la aparición de ansiedad y depresión con el diagnóstico de psoriasis. Por último, la artritis psoriásica aparece en un 55% de los casos después que la psoriasis y el sobrepeso en un 45% de los pacientes.

 

La flora intestinal alterada puede incrementar tu dieta en 150 kcal.

Otra causa más del incremento de peso

¿Por qué unas personas engordan más que otras comiendo la misma cantidad? Pueden existir muchos factores que determinen el incremento de peso en cada persona. No obstante, ahora añadimos uno más, que muchas veces podría pasar desapercibido.

Se trata de la flora intestinal. Una flora intestinal alterada influye en enfermedades como la obesidad, diabetes mellitus, y otras de tipo inmunológico. En el caso de la obesidad, estas alteraciones de la biodiversidad de nuestro intestino, podrían ser las responsables de que las personas generen hasta 150 kcal. de más en su dieta diaria.

Por otro lado, los problemas en la flora intestinal se producen por el abuso de los antibióticos y el exceso de higiene tras el nacimiento, entre otros. Lo normal es que las bacterias se incorporen a nuestro organismo según vamos creciendo y esa asepsia o higiene hace que no tengamos todas las bacterias que debiéramos. Asimismo, vivimos con menos gente, por lo que compartimos menos bacterias.

Si tienes problemas de tránsito intestinal y crees que tu flora está alterada, acude a tu médico o endocrino, que realizará un estudio de tus hábitos de vida y te ayudará a recuperar el equilibrio bacteriano.