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El estilo de vida tiene un fuerte impacto en la composición de la flora intestinal

aparato digestivo madridLa dieta, la medicación y el consumo de cerveza o chocolate negro, son algunas de las variables

Dieta, medicación, sexo, edad, consumo de cerveza o chocolate, y tiempo de tránsito en el intestino son algunas de las variables que influyen en la flora intestinal. En definitiva, las características de nuestro estilo de vida.

En concreto, la variable que más fuerza tiene es el tiempo de tránsito de las heces, que influye de forma importante en la composición de la flora. La dieta es otro de los factores que más presencia tiene, sobre todo en lo que tiene que ver con la ingesta de fibra.

Interesante es el consumo de chocolate negro o de cerveza, que curiosamente también altera la flora intestinal.

El efecto negativo de la ingesta de medicamentos es por todos conocidos. Se han detectado efectos nocivos en la flora intestinal de algunos antibióticos, laxantes, anticonceptivos, hormonas,…

La lactancia materna no influye

En contra de lo que se puede creer, la lactancia materna no tiene nada que ver con el tránsito en el resto de nueva vida. Tampoco influye la forma de nacer (parto natural o cesárea).

Muchas personas tienen problemas de tránsito intestinal y muchas veces no saben cuál es la causa. Para ello, es necesario acudir a un especialista en Aparato Digestivo que pueda analizar las heces y el estilo de vida y determinar si existe algún factor que haya que modificar. Es más importante de lo que puedes creer, porque una flora intestinal alterada puede desembocar en problemas de salud más grave. ¡Así que, no te la juegues!

Trucos para hacer bien la digestión

Comer despacio, poca cantidad y hacer ejercicio es fundamental para evitar la indigestión.

aparato digestivo madridComer es un placer. Pero puede convertirse en todo un riesgo si nuestras digestiones no se hacen correctamente. Cuando no hacemos bien la digestión el síntoma más habitual que sentimos es dolor o malestar en el estómago. Comer deprisa, comer en exceso, no hacerlo a las mismas horas o el sedentarismo, pueden ser factores que afecten a nuestra digestión, al mismo tiempo que aumentan el riesgo de padecer sobrepeso.

Así, debemos comer tranquilamente, sin prisa, ya que esto nos ayudará a hacer bien la digestión y a no comer en exceso. Debemos masticar cada bocado entre 20 y 30 veces antes de tragarlo. De esta forma conseguiremos que lo que comamos nos siente mejor y no tener digestiones pesadas.

Si a pesar de esto, seguimos teniendo indigestión, podemos tomar nota de los siguientes consejos para evitarlas:

  • Comer poca cantidad, pero más frecuentemente, evitando comer mucho de una sola vez.
  • Come verduras, frutas, cereales y lácteos (mejor si son desnatados).
  • No te olvides de los alimentos ricos en fibra.
  • No excedernos en el consumo de carne, ya que se metaboliza más lentamente.
  • Evitar las grasas, comer legumbres en exceso, las hortalizas y los lácteos enteros.

Siguiendo estos consejos, sin duda conseguirás hacer mejor la digestión. Sin embargo, no debes olvidarte de hacer ejercicio físico de forma regular, intentar establecer un horario regular de comidas. De esta forma estableceremos unas rutinas digestivas que agradecerá nuestro organismo.

Sin embargo, si a pesar de estos consejos sigues teniendo problemas de estómago, te aconsejamos acudir al especialista en digestivo, para que pueda valorar todos los factores y determinar cuáles son las recomendaciones en tu caso concreto.

Dolor de estómago en Navidad; el resultado de los excesos

Lo más habitual es que se produzcan gases y estreñimiento

Que levante la mano el que no se haya pasado comiendo en Nochebuena y Navidad… seguro que son pocos los que han conseguido comer con moderación. La mayoría nos hemos pasado con la comida y la bebida y eso trae consecuencias en nuestra salud. La principal molestia, es el dolor de estómago, que puede estar provocado por la excesiva ingesta de comida, por gases o estreñimiento normalmente. Además, si sufres de Síndrome de Colon Irritable, puedes padecer cólicos y un dolor abdominal más fuerte aun.

Lo principal es intentar comer con moderación, no excederse en el consumo de alimentos grasos, picantes, alcohol,…Y muy importante, intentar no mezclar muchos tipos de alimentos. De esta forma facilitaremos la digestión y minimizaremos el impacto en nuestro sistema digestivo.

¿Cómo puedo reducir el dolor de estómago?

Si ya no hay remedio, te has pasado comiendo, y los dolores ya han aparecido…no sirve lamentarse. Hay que ponerle solución, por lo que aconsejamos lo siguiente:

  • Levántate de la silla y haz algo de ejercicio. No es necesario que sea un ejercicio muy intenso. Con una caminata de 10 o 15 minutos, el intestino se movilizará y ayudará a que desaparezcan los molestos gases.
  • Aplica un masaje en la zona del estómago.
  • Los días posteriores al “atracón” mantén una dieta sana, compuesta de fruta, verduras y muchos líquidos. De esta forma se eliminarán las toxinas presentes en el intestino.
  • Si la flora intestinal ya está dañada, tomar probióticos puede ayudarte.
  • Añade infusiones en tus rutinas diarias. Por ejemplo, la manzanilla o el té con menta. Aliviarán las molestias intestinales.

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Prevenir la salmonelosis en verano

Las personas que enferman con esta bacteria sufren trastornos intestinales.

aparato digestivo madridEn verano se multiplican los casos de intoxicaciones alimentarias, debido al mal estado de los alimentos por el calor. Entre ellas, una de las más comunes es la salmonelosis. Se produce por una bacteria llamada “salmonella”, que contamina los alimentos que no están conservados correctamente.

Las personas que enferman con esta bacteria sufren trastornos intestinales, como diarreas, cefaleas, náuseas o dolor abdominal. El mayor problema es que se puede producir una deshidratación grave del paciente, por lo que, ante la aparición de los primeros síntomas, conviene acudir al médico.

Algunos de los alimentos que pueden transmitir la bacteria son: huevos crudos o mal cocidos y sus derivados, leche cruda, agua contaminada, carne y sus derivados de algún animal infectado. También se han detectado casos de salmonelosis por consumo de fruta y verdura contaminadas al cortarlas.

Es una enfermedad muy contagiosa y se puede transmitir de un paciente a otro por la manipulación de alimentos, por ejemplo.

Consejos para prevenirla

Si no quieres que la salmonelosis te amargue las vacaciones o el verano, te damos algunas recomendaciones para prevenirla:

  • Lavarse bien las manos antes, durante y después de preparar los alimentos.
  • Refrigerar correctamente los alimentos preparados.
  • Cocer bien los alimentos de origen animal, en especial los que provienen de las aves, carne de cerdo, productos hechos a base de huevo y platos preparados con carne.
  • Mantener la cocina limpia.
  • Proteger los alimentos de la posible aparición de roedores e insectos.
  • No consumas huevos crudos o poco cocidos. Y no usar huevos sucios con el cascarón roto.
  • Si tienes diarrea, no preparar los alimentos ni cuidar a personas enfermas, niños o ancianos.
  • Lavarse correctamente las manos después de defecar.

Claves para convivir con el colon irritable

Algunos de sus síntomas son la diarrea, los gases o el dolor abdominal.

El Síndrome del Intestino Irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal que afecta al colon y que se caracteriza por un cambio en el hábito de las defecaciones, además de dolor abdominal. Algunos de los síntomas más habituales son: diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, cólicos, gases, moco en las heces.

Este síndrome se puede dar a cualquier edad y es más frecuente entre las mujeres. Puede condicionar mucho a los pacientes, ya que en ocasiones les impide llevar una vida normal. De ahí que el tratamiento se dirija sobre todo a aliviar los síntomas con cambios de estilos de vida.

Algunas de las claves que te harán sobrellevar mejor la enfermedad son las siguientes:

  • Sigue a rajatabla las recomendaciones de tu nutricionista. Evita las comidas copiosas. Es preferible comer más veces al día, pero con menos cantidad. Come despacio y mastica bien los alimentos, para facilitar la digestión.
  • En el caso de que detectes que hay algún alimento que desencadena los síntomas, consulta con el nutricionista o especialista en digestivo, para considerar eliminarlo de la dieta.
  • Evita las bebidas con gas o los alimentos que te provoquen gases.
  • Productos como el café, la bollería industrial, o los zumos envasados no son recomendados en este tipo de pacientes.
  • Mantente correctamente hidratado. Bebe al menos 2 litros de agua al día.
  • Limita el consumo de fructosa (el que se encuentra en la fruta de forma habitual), porque también produce gases.
  • Evita las situaciones de estrés o emocionales que puedan empeorar tu estado.
  • Toma la medicación que te recete el médico para paliar los síntomas.

Consejos para evitar diarreas en verano

Las altas temperaturas favorecen la creación de bacterias.

gastroenteritis en veranoEn verano se manifiestan con más frecuencia la gastroenteritis o diarreas, una dolencia que se caracteriza por sufrir deposiciones de heces líquidas con mucha frecuencia. Algunas veces, las diarreas vienen acompañadas de dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre y malestar general.

Pero, ¿por qué ocurre esto en el periodo estival? Pues básicamente porque este tipo de enfermedades se ven favorecidas por las altas temperaturas. Además, en esta época debemos tener cuidado de no comer alimentos en mal estado, ya que algunos de ellos duran menos con las altas temperaturas. Cuando los alimentos no están bien refrigerados o se ha roto la cadena de frío puede aumentar su carga viral y producir las molestas diarreas.

En concreto, debemos tener cuidado con las hortalizas que no hayan sido bien lavadas, dulces de crema, mayonesas, helados, mariscos, lácteos e incluso los cubitos de hielo (también se puede producir por el consumo de agua en mal estado).

Síntomas de la gastroenteritis

La gastroenteritis produce una inflamación de la mucosa del estómago o del intestino. Eso produce dolor en la zona abdominal, diarrea, vómitos, náuseas y/o fiebre. Suele tener una duración de unos 3 a 6 días y los síntomas se empiezan a notar entre 4 y 48 horas después del contagio.

Aunque es una afección muy normal, puede ser más grave en niños o en ancianos, ya que puede producir deshidratación. De ahí que sea tan importante ingerir líquidos cuando tenemos esta enfermedad.

¿Cómo evitarla?

  • Lávate las manos con más frecuencia. ¿Sabías que la gastroenteritis se suele contagiar por no lavarnos de forma adecuada? Se puede transmitir por tocar cualquier utensilio que haya tocado un enfermo, por compartir vasos o cucharas, compartir comida o agua. Extrema las precauciones en ese sentido cuando sepas que alguien tiene diarreas o grastroenteritis.
  • Lava correctamente los alimentos crudos.
  • Mantén todos los alimentos en el frigorífico. Evita comer los que hayan estado mucho tiempo fuera de la nevera.
  • Con los huevos hay que tener más cuidado aún. Hay que tenerlos siempre en la nevera y no lavarlos para no destruir su película protectora. Además, evita comer platos que lleven huevo fuera de casa.
  • Si no sabes cuál es la procedencia del agua, consume agua embotellada. Si no puedes, tienes que hervir el agua y luego esperar que se enfríe.

Siguiente estos consejos, podemos prevenir este tipo de intoxicaciones que, aunque se pueden dar durante todo el año, son más comunes en verano. Y si ya te has intoxicado y los síntomas no mejoran, acude a tu servicio de urgencias o al especialista de aparato digestivo, porque puede que necesites control durante unos días.