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Cáncer de tiroides

cáncer tiroidesLa tiroides es una glándula que se encuentra en la base del cuello y que produce y libera hormonas. Por lo general, el cáncer de tiroides se produce en uno de los dos lóbulos de la glándula tiróidea, excepto el cáncer medular, que a veces se puede dar en los dos lados.

El 90% de las mujeres mayores de 70 años tienen nódulos tiroideos, pero tan solo 1 de cada 20 acaban convirtiéndose en cáncer. Así, cuando la glándula tiroides se agranda siendo benigno, se le llama bocio.

Sin embargo, ante la presencia de cualquier bulto, debemos acudir al endocrino inmediatamente, con el objetivo de descartar que sea cancerígeno.

¿Qué tipos de cáncer de tiroides existen?

Aunque el cáncer de tiroides papilar es el más común, existen otros tres tipos y se determinará a través de una biopsia. A continuación, detallamos cada uno de ellos:

  • Cáncer de tiroides papilar: este tipo de cáncer tiene cura y es el más común de todos, ya que un 60% de los cánceres son papilares. Es más común en mujeres y en personas jóvenes. Además, tiene un crecimiento lento.
  • Cáncer de tiroides folicular: suele ocurrir más a menudo en personas de mediana edad y supone un 15% de los cánceres de tiroides diagnosticados.
  • Cáncer de tiroides medular: es un tipo raro de cáncer. Supone entre un 5 y un 8% de los casos totales. Normalmente, este tipo está causado por un gen defectuoso heredado.
  • Cáncer de tiroides anaplásico: se da en menos de un 5% de los casos. Normalmente se produce en personas mayores y es más común en mujeres. Además, suele ir más rápido que otro tipo de cánceres.

¿Existe algún factor de riesgo?

Los principales factores de riesgo para el cáncer de tiroides son: enfermedad tiroidea benigna, radiación, antecedentes familiares de cáncer de tiroides, trastorno intestinal conocido como FAP, el peso y la estatura, la acromegalia, y patologías mamarias previas.

¿Qué síntomas tiene el cáncer de tiroides?

Lo normal es que en las primeras etapas, el cáncer de tiroides no tenga síntomas. Sin embargo, algunos pacientes que tienen nódulos tiroideos, sean benignos o no, pueden notar que tiene un nudo en la garganta o notan un bulto en el cuello. No obstante, el 99% de los nódulos tiroideos son benignos.

Así, los síntomas más habituales son:

  • Un bulto en la base del cuello.
  • Ronquera que dura más de dos semanas.
  • Dolor de garganta o dificultad para tragar.
  • A veces, los nódulos causan dolor.

Cuando el cáncer de tiroides está avanzado, además se puede sentir dificultad para respirar, dolor reflejo en el oído, dolor en el cuello, trastornos hormonales, sofocos, presión sanguínea inestable.

Diagnóstico del cáncer de tiroides

Lo primero que el endocrino le hará ante los primeros síntomas es un examen físico del cuello. Después se realiza un análisis de sangre para conocer los niveles de la hormona tiroidea y de los anticuerpos tiroideos (para determinar si existe hipotiroidismo o hipertiroidismo). A posteriori se puede realizar una ecografía y una biopsia de la glándula de tiroides.

Una vez está confirmada la presencia de cáncer, el endocrino debe saber cuál es el tamaño del mismo y si se ha propagado fuera de la glándula tiroidea.

Tratamiento del cáncer de tiroides

El principal tratamiento es la cirugía y la radioterapia. La quimioterapia suele ser necesaria en los casos de cáncer más avanzado. Además, es muy probable que estos pacientes tengan que tomar hormonas tiroideas de por vida.

La cirugía puede ser tiroidectomía total (se extirpa toda la tiroides) y lobectomía o tiroidectomía parcial (sólo se elimina parte de la tiroides).

¿Qué pronóstico tiene el cáncer de tiroides?

Este tipo de cáncer tiene muy buen pronóstico, ya que más de un 90% de los pacientes viven 10 años o más después de que fueron diagnosticados. Asimismo, las personas menores de 40 años tienden a tener un mejor resultado. Para el buen pronóstico, también influye la etapa en la que se encuentra el cáncer, su tamaño y si se ha extendido a otros órganos.

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Recordatorio: esta información tiene como fin proporcionar pautas generales y no dar una opinión médica definitiva. Es importante que consulte a su médico sobre su enfermedad específica y el tratamiento más adecuado.

La principal complicación que puede surgir cuando se sufren vómitos con sangre es el atragantamiento del paciente. Además, debido a la pérdida de sangre, puede producirse un déficit de glóbulos rojos o una hemorragia excesivaGuardar

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