Las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedad pueden ovular hasta un 20% menos

El estrés también afecta a la fertilidad de los hombres

psicologia estrésEl estrés sin duda afecta a la salud en diferentes ámbitos. Así, ha quedado demostrado por varios estudios que las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedad pueden ovular hasta un 20% menos. Esto provoca que la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados disminuye en un 30%.

Por otro lado, el estrés también afecta a los hombres y, en este sentido, puede influir negativamente en la calidad de su líquido seminal (calidad y cantidad de espermatozoides). Por lo tanto, la fertilidad puede verse muy afectada tanto en hombres como en mujeres, ya se realice la fecundación por proceso natural o a través de algún tratamiento de reproducción asistida.

En concreto, cuando la mujer sufre mucho estrés, se puede producir un retraso en la ovulación o que ni siquiera llegue a ovular. Es como si el cuerpo quisiera ovular, pero el estrés lo retrasara. Por otro lado, el estrés afecta también a la libido y a los niveles de estrógenos y progesterona, que deben ser óptimos para que el embarazo siga adelante.

Como respuesta al estrés la mujer tiende a comer más, lo que puede producir un aumento de peso, que afecta al equilibrio hormonal y, por extensión, a la fertilidad. Concretamente, la hormona que aumente con el estrés es el cortisol, que produce ciclos muy irregulares y dificultades para concebir. Por lo tanto, controlar el estrés es fundamental si queremos conseguir un embarazo.

¿Cómo sé si sufro de estrés?

Algunos de los síntomas más habituales del estrés son:

  • Problemas de concentración.
  • Altos niveles de ansiedad.
  • Cambios en los hábitos del sueño.
  • Modificaciones en los hábitos alimentarios. Se puede tener más o menos apetito, así como notar un aumento o disminución de peso.
  • Sensación de tristeza o depresión por un tiempo largo.
  • Recurrir a las drogas o el alcohol.
  • Pensamientos de suicidio.

Los pistachos ayudan a reducir el estrés

Los pistachos son tus aliados para reducir el estrés y la ansiedad

Los pistachos ayudan a reducir el estrés diario.

Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Pennsylvania (Estados Unidos) ha demostrado que la ingesta de pistachos ayuda a reducir la presión arterial y el estrés diario.

Algunas actividades cotidianas como el trabajo, hablar en público, un proyecto cercano…puede provocar un aumento de la presión arterial. Y desde luego, es imposible evitar ciertas situaciones que pueden estresarnos cada día.

Pues bien, tras el estudio en un grupo de personas tras la ingesta de diferentes cantidades de pistachos, se ha demostrado que una dieta sana, completada con la ingesta de pistachos reduce la presión arterial sistólica, la resistencia vascular periférica y la frecuencia cardiaca en situaciones de estrés agudo. Además, ayuda combatir la depresión, el estrés y la ansiedad. Y por último, mejora la calidad del sueño.

Los pistachos son ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas y además son antioxidantes. Tienen potasio, que regula las funciones corporales básicas como la nerviosa y la muscular. Además, los pistachos son ricos en magnesio, que intervienen en la transmisión neuromuscular y la liberación de energía.

Ante cualquier duda sobre nutición, acude a tu endocrino y te aconsejará la mejor dieta a seguir teniendo en cuenta todas tus patologías y características propias.

La ansiedad en el embarazo puede aumentar la depresión postparto

La atención médica a mujeres embarazadas debe incluir aspectos psicológicos.

Un estudio médico ha revelado que la presencia de una mayor inestabilidad emocional durante el embarazo puede producir una sensación de negatividad al final del parto y por ende, a producir depresión postparto. La ansiedad por las expectativas del parto es uno de los factores que mayor presencia se ha tenido en las participantes en el estudio. Muchas de estas mujeres presentan una preocupación excesiva primero por el estado del feto y más tarde por la atención médica y las complicaciones del parto.

Participaron un total de 285 mujeres gestantes en las que se analizaron múltiples variables psicológicas. Personalidad, preocupaciones, miedos sobre el parto, conocimientos sobre la depresión postparto, son algunas de estas variables. Además, se les realizó un seguimiento desde el primer trimestre del embarazo hasta cuatro meses después de dar a luz.

Durante el embarazo se producen muchos cambios en el cuerpo de la mujer: físicos, metabólicos, hormonales, y como no, psicológicos. Para disminuir estos últimos, el papel de las matronas puede ser muy importante. Ellas pueden prestar información a las futuras madres y reconfortarlas ante todas sus preocupaciones.

Por lo tanto, queda demostrado que la atención médica a mujeres embarazadas debe incluir los aspectos psicológicos, con el objetivo de minimizar los riesgos.