La fisioterapia, el tratamiento más efectivo para el dolor femororrotuliano

La fisioterapia reduce el dolor y reequilibra los músculos implicados

fisioterapia madridEl dolor femororrotuliano también se conoce como dolor anterior de rodilla o dolor de la parte frontal de la rodilla. Es una patología muy frecuente en fisioterapia que suele afectar a las personas que hacen deporte. El dolor empeora con actividades simples como bajar o subir escaleras, agacharse, arrodillarse o sentarse con la rodilla afectada flexionada.

Las personas que sufren el síndrome femororrotuliano sienten dolor, inestabilidad y crujidos. Varios estudios han demostrado que la fisioterapia es una de las técnicas más efectivas para tratar esta dolencia. Normalmente, se trata de un tratamiento largo, que requiere de la paciencia del paciente y del fisioterapeuta, que irá adaptando el tratamiento semana a semana, según vaya avanzando.

Con la fisioterapia se consigue disminuir el dolor, reequilibrar los músculos implicados y conseguir una perfecta movilidad rotuliana. Asimismo, se recomendará al paciente realizar ejercicios de cadera y de rodilla, en vez de ejercicios de rodilla solamente.

También ayuda a reducir el dolor a corto plazo la colocación de una ortesis en el pie. Por último, no se recomiendan las movilizaciones femororrotulianas, de rodillas, ni lumbares, hasta la completa recuperación.

Caminar 10.000 pasos al día aumenta las defensas

Se mueve el 30% del cuerpo al caminar

fisioterapia madridCaminar es un ejercicio muy completo en el que se mueven 200 de los 650 músculos del cuerpo, es decir, un 30% del cuerpo. Por eso, esta actividad, realizada de forma regular, se convierte en un buen ejercicio para mantenerse en forma y combatir algunas enfermedades del corazón, problemas de circulación, osteoporosis, infecciones y sobrepeso.

De ahí que los fisioterapeutas y rehabilitadores aconsejen caminar unos 10.000 pasos al día para mejorar nuestro sistema inmunológico. Si se realizan 12.000 pasos empezamos a perder peso considerablemente y si superamos los 17.000 pasos, podemos considerar que estamos haciendo un ejercicio aeróbico muy eficaz.

También ayuda a la regeneración ósea

Por otro lado, caminar fortalece los músculos de la cadera, los muslos, las piernas; ayuda a controlar la presión arterial y a la regeneración ósea (porque el calcio de los alimentos se aprovecha más haciendo ejercicio); y por último, ayuda a controlar el estrés.

Todos estos beneficios hacen de este ejercicio una alternativa sana, para todos aquellos que no quieren o no pueden hacer otros ejercicios. Y es que caminar no sobrecarga los ligamentos ni las articulaciones, por lo que se reduce el riesgo de lesiones. Así, es perfecto para todas aquellas personas que tienen alguna otra patología que les impide realizar ejercicios de mayor impacto.

Si lo que queremos es adelgazar y perder peso, debemos acompañar las caminatas con una dieta adecuada, ya que por sí solo, caminar no nos hará perder peso. Recuerda que debemos quemar más calorías de las que ingerimos.

Consejos de fisioterapia para que los costaleros eviten lesiones en Semana Santa

Hay que prepararse antes y cuidarse después de la procesión

fisioterapeuta madridYa han comenzado a sucederse las primeras procesiones a lo largo de todo el territorio español y los costaleros empiezan a sufrir las primeras lesiones. No podíamos dejar pasar estos días sin dar algunos consejos para estas personas que van a cargar las imágenes, que muchas veces se ven expuestos a sufrir contracturas, desgarros y molestias musculares de todo tipo.

El peso excesivo, los esfuerzos y la gran cantidad de horas que están desfilando pueden igualar sus lesiones a las de otros deportistas. Por ello, se recomienda prepararse físicamente antes del evento y visitar al fisioterapeuta, tanto antes como después.

Mantener una postura correcta es fundamental

La primera recomendación que tu especialista en fisioterapia te dará será mantener una correcta postura corporal. Se debe mantener la espalda recta, la cabeza erguida, la mirada al frente, los codos y las muñecas ligeramente flexionados, y pisar con toda la planta del pie.

Por otro lado, se aconseja realizar estiramientos de cuello, brazos, manos, abdominales y piernas antes de empezar. Por supuesto, la colocación de fajas y vendajes protectores es recomendable en las zonas más sensibles del cuerpo. No podemos olvidarnos de mantener una hidratación adecuada, y utilizar calzado y ropa cómoda.

Al terminar la procesión, debemos realizar estiramientos para relajar los músculos y acudir al fisioterapeuta ante cualquier molestia o contractura que detectemos.

Muchos de los participantes desconocen los riesgos que sufren, y eso puede provocar que las lesiones sean aún más graves, por no tomar las precauciones necesarias. Por lo tanto, si vas a ser costalero en alguna procesión, toma nota de estos consejos y acude a tu fisioterapeuta en Clínica Fuensanta.

Fisioterapia para la recuperación de pacientes con ictus

La fisioterapia mejora el equilibrio y la fuerza de los músculos.

Recuperarse de un ictus es un proceso largo y costoso, que requiere un trabajo diario del paciente, asesorado como no, por los diferentes especialistas médicos que le tratan. Sin embargo, algunas prácticas pueden hacer que el proceso de recuperación sea más rápido. Por ejemplo, rehabilitación o sesiones con un fisioterapeuta. Hoy queremos mostraros lo importantísimo que es realizar la rehabilitación tras sufrir un ictus.

¿Pero qué actividades de fisioterapia nos pueden ayudar a recuperarnos?

El fisioterapeuta determinará cuáles son los ejercicios más adecuados dependiendo de las particularidades de cada paciente. No obstante, estos ejercicios pueden consistir en trabajos para la coordinación y el equilibrio, fortalecer los músculos de la cara, trabajar la motricidad de las manos, mejorar las posturas para prevenir lesiones, ejercicios para trabajar la marcha.

La clave del éxito está en la repetición y el aumento de la dificultad de los ejercicios, para conseguir la reconexión neurológica del cerebro. La realización de estos ejercicios les permite tener una mayor autonomía en menos tiempo. Además, se reduce también la posibilidad de recaidas.

De hecho, cuando un paciente ha sufrido un ictus, no puede abandonar el hospital hasta que mantiene el equilibrio y puede realizar, con cierta habilidad, actividades como vestirse. Por eso, una vez que se considera que la vida del paciente no está en peligro, se comienza con las sesiones de rehabilitación tan importantes para la recuperación total.

Para cualquier duda, acude al Servicio de Fisioterapia y Rehabilitación de Clínica Fuensanta. Sus profesionales expertos, te aconsejarán cuál es el protocolo a seguir en tu caso.