Cenas de empresa: cómo le puede pasar factura a tu salud

Dolor de cabeza y malestar general es lo más habitual

centro médico madridEste fin de semana y la próxima semana quien más y quien menos tendrá que asistir a alguna cena de empresa. Y aunque es una oportunidad para conocerse mejor y unir lazos, también puede pasar factura a nuestra salud. Efectivamente, ¡un día es un día! Pero no está de más que recordéis los dolores que muchos de vosotros tendréis al día siguiente, para que pongáis remedio para evitarlo.

El dolor de cabeza y el mal cuerpo es lo más típico que todos hemos sentido alguna vez, el día siguiente a la cena de empresa. Por mucho que nos guste cuidar nuestra alimentación, esa noche comemos y bebemos más de lo debido. Ardores y gases se unen a los dolores de cabeza y nauseas, que muchas veces llevan a muchos a las urgencias del hospital más cercano.

Normalmente, estos efectos están provocados por el consumo excesivo de alcohol y las comidas copiosas. El tamaño de nuestro estómago, que normalmente está acostumbrado a ingerir cantidades menores, aumenta de tamaño y empuja a los órganos de alrededor. Y os preguntaréis, ¿pero cómo puedo evitarlo? Pues usando el sentido común y haciendo caso a las señales de nuestro cerebro, que nos indican que ya estamos llenos. De hecho, nuestro organismo tiene un mecanismo de defensa que nos provoca náuseas cuando no tenemos más hambre, para que dejemos de comer.

Todo esto se une a que además, la cena suele ser muy tarde. Está demostrado que alargar la hora de la cena incrementa el hecho de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares. Por no hablar de que corremos el riesgo de aumentar de peso más rápidamente y de que se altera nuestro ciclo de descanso, provocando más pesadillas.

El alcohol, el peor enemigo de nuestra salud en estos eventos

Uno de los mayores peligros, además de la comida, son las copas con las que acompañamos esos platos. De sobra es conocido el efecto terrible que puede producir el consumo excesivo y continuado de alcohol en nuestro organismo. Sin embargo, como tampoco queremos aguaros la fiesta, os recomendamos beber siempre con el estómago lleno, de esta forma los efectos serán menores.

De una forma u otra, si te pasas con las copas no podrás evitar sentir la tan temida resaca al día siguiente.

Igual que cenamos más tarde, también retrasamos la hora de irnos a la cama. Si es un día no pasa nada, pero si lo hacéis a menudo, debéis saber que se pueden producir alteraciones en el metabolismo y acelerar nuestro envejecimiento. Incluso puede acabar dañando la memoria.

Así que, si todavía estas a tiempo, toma nota de estos consejos para intentar que las consecuencias de tu cena de empresa no sean catastróficas. ¡Te alegrarás al día siguiente!